Narrativa salvaje - Relato - Poesía en verso y puro teatro.

H /\ !!! - probablemente sea un escritor mediocre, un libertino actor teatral sin recursos, un ser humano despistado, un amante amado, un cantante de voz silenciosa. ¡Pero! si sé que soy libre y es lo único que tengo.

Quizás amante, o quizás nada...

Desde tiempo a, me siento en cuerpo y alma identificado con la cultura nómada lakota sioux, su luna y en todo lo que concierne a la madre naturaleza y su sabia actitud.

Muchas gracias por visitar cuan leer a los sentimientos, sueños e ilusiones que aquí comparto.

Ser libres y cabalgar /\ !!!

domingo, 31 de enero de 2010

La senda del camino /\ !!!


Era un camino de tierra en forma de arena. Yo iba sentado a lomos de un caballo salvaje. La noche conducía al silencio, las charcas estaban dormidas, la luna brillaba despierta, el viento silbaba tranquilo, las estrellas eran pocas y el caminar del corcel transcurría en tranquilas pisadas, como en un paseo de pensamientos…



Mientras me sumía en el silencio de la nueva noche junto a la soledad del paraje. Vislumbré una luz a lo lejos del camino. El rocín se detuvo, nos miramos y enseguida comprendidos que se trataba de la luz de la posada. - De la fonda del final del camino -.



Es muy fácil hacerle brindis a la Luna. ¡¡¡Y brindamos!!!



Seguimos hacia delante, vagando tranquilos en perpetua armonía de emociones y suspiros encontrados, sobre un pasado exprimido.



Al llegar a la luz de la posada, el rocín rasgo al aire con un relincho de intenciones. Y como si la Luna lo comprendiese todo, se nos quedó muda y fría ante mis preguntas sin respuestas.



Me bajé del caballo.



A nosotros llegó entonces, una voz clara y fina de una mujer que cantaba dentro de aquel hogar. Cantaba y cantaba. Era un canto lento, muy lento. Como una melodía que se alarga, se alarga y se alarga…y no tiene fin.

El profundo silencio de la noche, las montañas del entorno en reposo y la fauna natural, oían con nosotros los lindos acordes de esa íntima música de canto sencillo. Como si fuera una voz que llegara desde la otra vida.



Me puse a escuchar lo que la canción decía.



- Todos llegan de noche y todos se van de día…el amor es tan solo una posada en el final del camino de la vida.










Y le cerramos los ojos al sueño.

1 comentario:

M.C Robinson dijo...

Me encanta, lo veo como muy bonita parábola de la vida y así es una clara verdad escondida entre líneas gracias por tus escritos.