Narrativa salvaje - Relato - Poesía en verso y puro teatro.

H /\ !!! - probablemente sea un escritor mediocre, un libertino actor teatral sin recursos, un ser humano despistado, un amante amado, un cantante de voz silenciosa. ¡Pero! si sé que soy libre y es lo único que tengo.

Quizás amante, o quizás nada...

Desde tiempo a, me siento en cuerpo y alma identificado con la cultura nómada lakota sioux, su luna y en todo lo que concierne a la madre naturaleza y su sabia actitud.

Muchas gracias por visitar cuan leer a los sentimientos, sueños e ilusiones que aquí comparto.

Ser libres y cabalgar /\ !!!

sábado, 20 de septiembre de 2008

El abrazo sioux /\ !!!



Abrazada a su mejor amigo espiritual, la joven sioux, lamentaba la inminente despedida que iba a producirse.
Para media luna, la paz en la Tierra se había visto gravemente alterada, por la intrusión en ella del hombre blanco y a lo que ellos denominaban; ¡¡¡su avance tecnológico!!! Que no hacía más que ir en perjuicio y detrimento de la propia madre tierra y de todos sus bienes naturales.
El árbol de la vida, era uno de los más antiguos de aquel bosque de las llanuras centrales de la nación Dakota.
El hombre blanco, no entendía, ni entendió jamás el lenguaje de la naturaleza. Sin embargo, los pieles roja podían sentirla cuando hablaba. Ya fuera en susurros, o confundida con el leve movimiento de las hojas de los árboles. Incluso podían sentirla y oírla a varias leguas de distancia, sintiendo su llanto, sus preocupaciones o la tristeza que emanaba cuando el bosque era dañado por el fuego.
Los pieles roja, se sentían muy lejos de ser parecidos al hombre blanco. Por lo que los consideraban seres oscuros, que mediaban entre un mundo de destrucción, muerte y abandono. Mientras que ellos se sentían como una gran familia unida, capaz de dar luz y belleza a todo cuanto les rodeaba.
La raza Sioux, era significativa por poseer una estilizada figura, cabellos largos, piel dorada, sabiduría y amor hacia sus semejantes. Honrando cada perdida con grandes honores y danzas.

En las llanuras centrales convivían con otras tribus amigas como los Arapaho – Arikara – Assiniboin – Blackfoot – Caddo – Cayuse – Cheyenne – Comanche – Cree – Crow – Gros Ventre – Hidatsa – Iowa – Kiowa – Mandan – Missouri – Omaha – Osage – Oto – Paiute – Pawnee – Ponca – Sarcee – Shoshoni – Ute y los Wichita.

Para media luna, el conocer y practicar diferentes danzas y rituales con cualesquiera de alguna de las tribus amigas, le era de gran ayuda e importancia. Podía escuchar en boca de los principales chamanes de cada tribu, las peripecias de sus grandes guerreros, de sus ilustres ancianos, historias del antiguo mundo, relatos sobre la madre tierra, etc. Sin perder ni un atisbo de su entusiasmo hacia la grandeza de su raza.
Aprovechando esas jornadas de unión entre las diferentes razas de los pieles roja, los grandes jefes indios de cada tribu y sus más fieles guerreros, se reunían en concilio secreto dónde últimamente expresaban su inquietud y amargura hacia la raza blanca que les envenenaba el corazón. Recordaban, aquellos tiempos ya remotos en los cuales no se ocultaban de la mirada del hombre blanco, pues ambos, firmaron un acuerdo de hermanamiento entre las dos razas, beneficiándose mutuamente.

Pero, cuando la ambición se apoderó de las almas y el corazón del hombre blanco, se separaron con fiereza de los pieles roja, buscando medios para enriquecerse a toda costa, perdiendo en el camino la capacidad de ver más allá, anulando su capacidad de amar, de entendimiento y de sentir la naturaleza.
Por lo que con el tiempo el piel roja, se vio obligado a esconderse del hombre blanco, deshaciendo sus lazos de unión, quedando apenas un vestigio de la relación que antaño anexionaban y les llegaron a temer.
En esto pensaba el árbol de la vida, cuando una lágrima le desgranó, rociando de vida el suelo sobre el que se mantenía erguido. Y el viento comenzó a entonar una dulce melodía cargada de aflicción.

- El cántico soplaba desgarrador -.

Los árboles de alrededor seguían sus movimientos con sus ramas y crujidos, siseando las hojas, azuzándolas levemente por los canales de aire que se colaba por todo el bosque. La letra de la canción, en una lengua casi olvidada, hablaba de una inminente despedida, de la pena que supone el ver partir a un ser querido, de la muerte y del fin de los días en la madre tierra.
Media luna no pudo soportarlo más y, con el último silbido de la melodía, sus ojos empezaron a entumecerse en lágrimas, tapándose la cara con sus manos. Estuvo arrodillada un buen período de tiempo junto a su amigo espiritual, mientras era sabedora y tomaba conciencia de que aquel día sería el último, frente a aquel bosque sagrado, testigo del tiempo.
Cuando hubo recuperado su ánimo y compostura, volvió a acercarse a su mejor amigo espiritual, el más grande y anciano árbol de todo aquel sagrado bosque, profiriéndole palabras que en secreto se quedarían entre ellos. Al despedirse, se giró con gracia al tiempo que extendía una caricia a la corteza del árbol de la vida, con la yema de sus largos dedos. Y cabizbaja, fue desapareciendo tomando el rumbo hacia su asentamiento.
No pudo mirar hacia atrás mientras corría hacia los suyos, volvió a llorar ante la furia que se avecinaba contra aquel sagrado bosque y sus ancianos árboles milenarios.
Al llegar a su hogar, toda su gente se encontraba mirando a la lejanía del bosque, viendo como un rugido subía y bajaba como a punto de embestirlo. Y media luna, sintió como se le partía el corazón de dolor. Sabía que su amigo espiritual sería el primero en caer a manos del hombre blanco, ya que para ellos era como un reto que los enaltecía, un estúpido orgullo envilecido por las falsas posesiones y riquezas que pretendían conseguir con aquella matanza de un bosque sagrado de vida y luz.
El suelo les tembló, el mayor y más viejo de los árboles había caído y ahora se disponían a descuartizarlo. Media luna no quiso mirar, pero pudo sentir en sus entrañas los golpes recibidos a aquel árbol de la vida.
Los sioux, contemplaban atónitos y armas en ristre lo que sus ojos apreciaban, sin dar explicación alguna a tanta barbarie y destrucción de la madre tierra.
El hombre blanco y sus máquinas destructoras seguían adentrándose cada vez mas en las profundidades de aquel sagrado bosque, derribando todo lo que encontraban a su paso, como tantas otras veces hicieron en otros lugares de la geografía y con igual crueldad, arrancando la vida de aquellos pulmones que la madre tierra había puesto desinteresadamente al servicio del ser humano, para un bien común.
Después de haber derribado la arboleda por completo, un agónico silbido se hundía en la carne de los árboles caídos. Los árboles inertes, eran mutilados, mientras sus astillas y savia salpicaban en derredor como gotas de sangre.
Los sioux, ya habían visto esto en demasiadas ocasiones, intentando con la lucha contra el hombre blanco frenar aquellas acciones, pero nunca tuvieron un resultado óptimo, siendo también ellos martirizados, asesinados u escarmentados por el hombre blanco y sus nuevas tecnologías de guerra. Por lo que muchos Sioux habían perdido toda clase de esperanza.

- en la misma esencia de los que destruían el bosque sagrado, estaba la capacidad de restaurar el mal creado. Pero el hombre blanco, no sabía ni entendía de todo aquello, su plan era destruir y olvidar -.

Los pieles roja de las grandes llanuras, eran suficientes como para acabar con la raza del hombre blanco y apenas dejar sobre la tierra un recuerdo vago de su paso. ~ Pero no lo harían, no era lo correcto.
El hombre blanco debía de darse cuenta por sí mismo mediante la reflexión, para mirar hacia atrás y lamentarse a tiempo.



Media luna, nunca olvidó el nombre de cada uno de los árboles que poblaban el sagrado bosque. Y cada día los pieles rojas entonaban una triste canción, como recuerdo del mundo al que existieron.

A la dama de la sombra, la sonrisa y el espíritu Cherokke /\ !!!






Me eres alguien muy especial.
Eres la adalid cherokke por quién entregaría – “casi todo” lo que yo soy, tengo y sueño.

Tú, eres la dama de la sombra, el espíritu y la sonrisa cherokke.
Tú, eres el espejo de las palabras encontradas.
Tú, eres la motivación de todas mis ilusiones.

Cuando me miras a los ojos...te oculto lo que guardan dentro.
Cuando me tocas, sueño…y si me ignoras me despierto.
Cuando ríes, - respiro... y cuando lloras, - te escucho.
Cuando oteas en mi interior…divisas el sabor de la pasión.

Eres la sombra cherokke que camina a paso firme, la que escucha y habla con el gran espíritu en silencio y la que ríe con la madre tierra en libertad.

Algún día verás en mí lo que yo veo en ti. Sin ni siquiera saber si deseo que me quites la máscara para que descubras lo que te guardo dentro, y me digas que no te gusta lo que has visto, llevándote mis sueños; ya que en ellos te beso cada día.

Si ocurriera, nunca me digas nada, nunca me expliques nada, nunca me des razones. Haz una sola cosa por mí:





Déjame seguir durmiendo !!!

Dreams /\ !!!



Quise indagar en sueños sobre aquella chica tan especial que un día me conquistó por dentro y por fuera.
Aquella chica era agradable, culta, independiente, sensual, de voz alegre, y de una mirada fija, penetrante y discreta.
Siempre se encontraba al margen de los demás. Nunca la oí hablar de su vida privada, pero tampoco se metía en la vida de las demás personas que nos rodeaban. Era una chica comprometida.

Me impresioné pro sus auténticas pasiones y cualidades, no me importó querer conocerla, ni siquiera por mi propia convicción sobre el sexo femenino. Estaba cansado de conocer mujeres de mentes vacías, cuerpos exuberantes, maquillajes, ciegas pasiones, besos rotos, camas sin abrazos………. Y di un vuelco a mi vida con alguien totalmente diferente.

Solíamos caminar desnudos por la arena, para sentir el sabor del mar cuando bailaba en nuestros pies, mientras nos saludaban las gotas que se abrazaban a nuestros cuerpos. Vivíamos despreocupados; atendiendo solo al sol, al viento, a las estrellas, a la lluvia y a la luna.
Una de las cosas que más nos importaba, era el hecho de amarnos en complicidad con la naturaleza, saciando nuestro deseo contenido tras tantos años de espera.
Nos unían un cúmulo de circunstancias, que al convertirlas en amor nos producía fantasía, rebeldía, juego, ilusión e imaginación.
Nuestros besos eran de nuevo eróticos, apasionados y muchas veces prohibidos. Mis manos, acariciaban todo su cuerpo sin respetar absolutamente nada a su paso, mientras que su excitación era una verdadera ola de fuego que lo envolvía todo de deseo. El amor que nos demostrábamos lo aceptaban nuestras almas y nuestros alterados cuerpos.
Las gotas de nuestro sudor nos bañaban totalmente de satisfacción, y eso era algo que siempre habíamos soñado. Cuando nos mirábamos de frente, nos comprometíamos a que nunca más nos separaríamos. Nuestros cuerpos tenían tantas cosas que decirse, que no éramos nadie para impedirlo.
No existía una mirada tan segura y una voz tan sensual como la suya en aquel tiempo. Incluso me sentía observado hasta cuando ella removía su café con leche, inmersa en una conversación que ni siquiera le interesaba, pero que sin embargo, se enteraba de todo. – Nunca – se atrevió a mirarme a los ojos durante más de cinco segundos, se conformaba con robarme la mirada perdida y tratar de llamar mi atención.
Los domingos por la mañana, después de estar sumergidos bajo las gotas de una ardiente ducha y un rico desayuno, nos dedicábamos a afrontar nuestros miedos, inquietudes, amores, fobias, sugestiones, pasiones, secretos, misterios, etc. Hasta alcanzar a nuestros yo interiores para juntarlos en uno solo.
Llegamos a comprender que nuestras vidas avanzaban velozmente y no nos deteníamos ante nadie.
No sabíamos si el amor existía o no, pero según dictaba el diccionario de la real academia de la lengua española, parecía que estábamos viviendo algo parecido.

Fueron muy pocas las veces que la pude ver vestida de blanco, pero nunca hice nada por conservar ese color en su ropa…y se me escapó.

Flecha blanca /\ !!!



Cuando sus bocas se conocen, una blanca flecha vuela junto al águila.
Así como el piel roja huye del hombre blanco y los amantes huyen de un Dios impostor.

La blanca flecha silba tan rápido, que es más veloz que el águila, más rápida que un segundo,y más distante que el eco. Al llegar la blanca flecha a sus labios, les promete que bailarán una nueva danza, que les abrirá sus corazonesy que se desnudarán ante el árbol madre. Una blanca flecha; puede dirigirse al corazóno ir directa a la cabeza. Mientras que sus labios se acarician, alguien les observa mirando al sur, sus pies están recostados sobre la montañay sus manos apuntan hacia el norte. La blanca flecha consigue alcanzar al objetivoy la herida se convierte en sangre. Una blanca flecha que dispara a la razón, es un principio de una traición. Y mientras sus labios se entrecruzan, los ojos de el miran hacia el sur,e irrumpen el canto del gorrión.Sus labios le dicen adiósy sus cabellos dejan el sur, una nueva estación se acerca y vos lloras por esa traición.



La blanca flecha que vuela junto a una cabeza,esta lista para romper un corazón.La blanca flecha puede ir a la razón,siendo el principio de una traición,o ir directa a la cabeza.Todo depende de su razón,para poder llevar a cuestas esta traición...!!!

Madre naturaleza /\ !!!


- Hermana árbol, háblame de tu energía. Revélame misterios del cielo y de la tierra -.



Abracé a un árbol como a quién te despierta en libertad por las mañanas. Le puse mis pies en sus raíces, tronco, rostro, pecho, vientre y sexo. Lo abrazaba con las palmas de mis manos abiertas. Sentía mi propia respiración e incluso el pulso de mi sangre en sintonía con la sangre del árbol.Mi cabello se transformó en hojas, en tronco mi cintura, los brazos en ramaje y mis pies en entrañadas raíces.Sentía que mi ser era una completa energía que ascendía por la "Madre tierra" que bajaba de los cielos. De repente dejé de sentir mi yo; y fui árbol, solo árbol, exclusivamente árbol.

viernes, 19 de septiembre de 2008

1989 /\ !!!


Cuando bajaron del cielo y se acercaron a la ciudad de las canciones - la poesía - el mito - la leyenda y la historia. 
"/ Se bañaron en sus aguas y descubrieron el borde del fin del mundo\ ".

Los eternos amantes /\ !!!



Cuando el ardiente Sol oculta su incandescente cuerpo más allá de las rojizas montañas, todas las formas de la Naturaleza anteriormente bañadas por sus dorados rayos, van perdiendo su esplendor y lentamente se transforman en oscuras sombras, perfiladas por una tenue luz plateada.Es en ese momento cuando en el frondoso bosque comienzan a despertar las hijas e hijos de la Noche. Y como fieles servidores, alzan la mirada hacia su señora la Luna, aquella dama que desde su altura celestial inicia el gobierno de su reino, el reino de la noche y el misterio.

Silueta de mujer /\ !!!



La silueta de una mujer, es el brillo de la Luna, cuando demuestra su sutil elegancia, a la hora exacta en la que unas amantes, se describen besándose desnudas, junto a las olas del mar.


Confundidas entre la mojada arena y el devenir del agua, las discretas amantes, se envuelven en un glamour de secretos salvajes, despertando en ellas,las mas dulces melodías encantadas, y tiernas fantasías de amor.


En sus desnudos cuerpos acentuados, se perfilan las montañas maternales, de la sabiduría, la razón, y la ilusión.


Reposando en sus vientres, se encuentra el verdadero sentir de la vida, que solo una pintora/o valiente, se atreve a trazar, creando para sí, a su mejor obra.


Es una suave y bella sensación palpitante, cuando el bohemio poeta enmascarado y anónimo, describe en sus mejores sonetos, versos u prosas, a la silueta de una mujer desnuda, como a un sueño inalcanzable para el hombre.......silueta de mujer......el atardecer del mar, en tus labios penetran, y en tus ojos de mirada seductora, nace otro árbol soñador.

Las amantes imperfectas,con sus pícaras sonrisas,se observan deseosas,hasta convertirse,en frágiles sumisas de sí mismas.......silueta de mujer......dónde se observa por unos instantes,el jardín del edén,creadoras de ilusiones y de manos vagabundas,dónde todo es mágico, bello, transparente, sensual, libre y poético.

Las curvas del placer /\ !!!



¡Que sí, que sí! Que te lo reconozco.
Pero aún así, solo te digo que los cuentos de sirenas estarán muy bien para quién crea en ellas / ¡si es que!...- aún queda alguien -.
Que por el hecho de haber abrazado a la sirena rubia y darte a conocer como me marco la vida, no tiene por que significar que tenga que creerme esos finales tan, - no sé como decirlo -, ¡digamos que! con demasiadas perdices.
¡Pero sí!, en lo que respecta a la sensación que tuve cuando la observé por primera vez, eso ya es otra historia diferente, / ella era una mezcla entre una balada sin terminar, una poesía despeinada y a la libertad en movimiento /.
Aún recuerdo sus transparentes aletas, parecía como si pudieran reflejarse las olas del mar en ellas.
Lo único que nunca me acabó de convencer fue su nombre. “Soledad”.
- ¡Si, vale! –. Ya sé que tiene su sentido, pero vaya con el nombrecito. Intenté convencerla varias veces para que se lo cambiara por “Pura Vida”, pero jamás lo conseguí. / Y ahora se el por que \.
¡…..en fin…..!
Sabías que Soledad y yo solíamos escaparnos de madrugada para escuchar al aliento del silencio bajo la luna llena.
Y que en una de esas noches de miradas perdidas le dije:
Que todavía no tenía un traje sioux. ¡Y sabes que me contestó!
Venga va, no me digas tonterías.

.




Y desde aquel instante comprendí,
que nunca había que cerrar la ventana, por si llueve!!!
Hay que mojarse.






Esta noche te la debo a ti, al amigo desconocido. Y quiero que sepas toda la verdad, o mí verdad, sobre la dama de las curvas del placer.


 

- Solo nosotros dos ya abrazábamos al abrazo -


 

En Soledad encontré muchas inquietudes como llantos me fueron revelados al contemplarla en plena oscuridad, mientras la luna alumbraba a sus penetrantes ojos miel y suspiré por ella por que de pesadumbre entera va cargada.
Me hizo comprender que debía de olvidarme del ayer, que dejara de encerrarme en mí mismo sin nada que decirme. Que tuviera el anhelo de ir a buscar aquello por lo que tanto luché y soñé. Que quizás ya hubiese encontrado el sendero de mi propio camino. (Me faltaba escindirlo, franquearlo y abrirme paso), para que dejarán de existir los días malos y el mal humor.

Soledad me hizo asumir que:

- Debía empezar a vivir lo que jamás hube soñado, regalándome una sonrisa cada mañana al despertar. Mientras respiraba el elixir del verdadero, único e ingenuo amor. -

No voy a negarte que ante aquella hidalga dama de quiméricas palabras, pensé en pintarla con mis pensamientos, darle los diez mil besos de mujer y comprobar si era cierto eso de que al hacerlo; el otoño escucha solos de violín y el verano agua de manantial.
Quise desnudarla para rasgar, recorrer y besar cada centímetro de toda su piel, hasta llegar a lo más profundo del corazón.


 

Dejarme llevar a lo más prohibido de su creación y descubrir sus anhelos con mis caricias, ante la mirada atenta de sus ojos. Entregándome de tal manera en cuerpo y alma, que sin desfallecer ni un solo día u noche encontraría en ella al reflejo de las curvas del placer.



Cuando partí a la mañana siguiente enarbolado e ensimismado en recuerdos y placeres carnales que uno no puede asimilar ni expresar con palabras ni sentimientos terrenales, comprendí...
que a Soledad ya no volvería a verla.

Mujer salvaje /\ !!!


La mujer salvaje es la viva imagen y la fuerza de la vida y muerte de los sueños.
Representa a la creación de la esencia femenina en si misma, ofreciendo su fuerza, instinto, creatividad, pasión, lujuria y sabiduría para los anales de la historia.
Cualquier mujer salvaje necesita una vida secreta, dónde nadie pueda alcanzarla o abrazarla salvo los seres humanos elegidos.
Las sociedades mundiales la han dejado sorda por sus intentos de civilizarla e implantarle una rígida sumisión, pero ella por ahora ha escapado con honor ante esa conducta del ser humano.
Mientras que en el interior de una mujer salvaje exista esa sensual y provocativa sensación de lucha por permanecer libre y espiritual con la madre naturaleza, seguirá habiendo en su alma el conocimiento de la verdad eterna.

- “es creativa, talentosa, hermosa, profunda, amante, cariñosa, valiente, fuerte, madre y vida. Son el espejo de lo intuitivo, lo sensual y lo cíclico” -.
Es su yo interior es dónde nace su instinto maternal, razón de su existencia.
Una mujer salvaje nunca pierde su esencia femenina ni su olor a arena mojada llegándola a conservar hasta el fin de sus días.
En ellas reside:
La vida creativa, la salud y el florecimiento.
Sus relaciones adquieren un significado, una profundidad y gozan de salud. Sexualmente son creativas, trabajadoras, lúdicas y amables. Crecen y prosperan según las leyes de la madre naturaleza y de las que adquieren por sí mismas.
El camino que las conduce hacia el conocimiento es cada vez más profundo, cada vez que maduran con el devenir de los años y su fuego creador. La mujer salvaje sabe perfectamente por su instinto, cuando han de morir las cosas y cuando han de vivir, saben alejarse y saben quedarse.
- “La mujer salvaje es la esencia personificada de la fuerza del viento, la lluvia y el mar” -.
Es madre y amiga cuando te has extraviado, o necesitas aprender un enigma. Protesta por ti contra las injusticias y te sonríe cuando has alcanzado el clímax del bienestar social y familiar.
En una mujer salvaje, los secretos son palabras inconfesables y las mentiras fracasos al corazón cuan reniegos de la verdad.
La mirada de la mujer salvaje es linda, no tiene maldad, salvo que se sienta en peligro de muerte o a sabiendas de un mal cercano. Es mujer siempre sublime con aires de galanura y beldad.
Vive sin descanso en cada rincón de nuestra madre tierra.
Poseen un vientre en el que puedes crecer en silencio, emocionándote cuando te regalan la vida para salir a explorar tus instintos emocionales.
Son el primer beso, la primera caricia, sonrisa, abrazo y el primer amor visible ante nuestros ojos.
Para la madre naturaleza (el gran árbol madre), la mujer salvaje son largas horas de esfuerzo, de cuidado, de consejos, de paciencia y de grandes desvelos.
De todos los derechos y deberes que la madre naturaleza a escogido para la mujer, el más grande es el de ser <>, dar <> y el de no contemplar lo <>.



Nunca ha nacido en nuestra madre tierra, una mujer salvaje cruel. Solo que con el devenir de los años y la mano de obra del hombre blanco actual; algunas han padecido el sabor de las amargas pastillas de la doblez, la insidia, la traición y la falta verbal de sentimientos.



Pero en el siglo XXI, la mujer salvaje está desapareciendo.
Se haya bajo sospecha tras el influjo de una sociedad perdida, sus valores naturales la han hecho saber escuchar en silencio, visionando las torpezas e inquietudes en los corazones perdidos de los seres humanos.
En su intuición de mujer visionaria sus oídos han notado en forma de susurros la pérdida humana de los sueños, la pasión, el amor, el contacto y la poesía. Sus sueños nocturnos atraen a la perdición del ser humano.
- “Ahora hay lágrimas en el barro” -.
El futuro de sus hijas parece evocado a la perdición de sus almas en un futuro próximo. Por lo que la mujer salvaje ha sido desplazada de la mente humana y desaparecerá.
Siglos atrás existió un vínculo muy notable entre la madre salvaje y sus enseñanzas. Siendo la fuerza, la virtud, el amanecer, el atardecer, la oscuridad y la esperanza, un signo de poder.
La madre naturaleza está cansada de ver como se talan tantos árboles día tras día, de ver como el ser humano escupe a los ojos de sus salvajes hijas, mientras se las intenta seducir para mantenerlas entre rejas o a la vista y órdenes de un marqués para incapacitarlas en sus sentidos cuanto que obligarlas a yacer bajo el yugo de una sociedad perdida hace años a. Arremetiendo contra ellas metiéndolas en jaulas para goce y vista del ser humano.

Otrora no era así como nos enseñaron a convivir.





Mi abuela, mi madre y ella son las tres mujeres más salvajes y bellas que jamás conocí. Sabiendo que todo lo que soy se lo debo a ellas: mis cualidades como persona, mis éxitos y fracasos, mi intelectualidad, mi moral, mi masculinidad, mi feminidad y mis atributos varoniles.