Narrativa salvaje - Relato - Poesía en verso y puro teatro.

H /\ !!! - probablemente sea un escritor mediocre, un libertino actor teatral sin recursos, un ser humano despistado, un amante amado, un cantante de voz silenciosa. ¡Pero! si sé que soy libre y es lo único que tengo.

Quizás amante, o quizás nada...

Desde tiempo a, me siento en cuerpo y alma identificado con la cultura nómada lakota sioux, su luna y en todo lo que concierne a la madre naturaleza y su sabia actitud.

Muchas gracias por visitar cuan leer a los sentimientos, sueños e ilusiones que aquí comparto.

Ser libres y cabalgar /\ !!!

sábado, 20 de septiembre de 2008

Dreams /\ !!!



Quise indagar en sueños sobre aquella chica tan especial que un día me conquistó por dentro y por fuera.
Aquella chica era agradable, culta, independiente, sensual, de voz alegre, y de una mirada fija, penetrante y discreta.
Siempre se encontraba al margen de los demás. Nunca la oí hablar de su vida privada, pero tampoco se metía en la vida de las demás personas que nos rodeaban. Era una chica comprometida.

Me impresioné pro sus auténticas pasiones y cualidades, no me importó querer conocerla, ni siquiera por mi propia convicción sobre el sexo femenino. Estaba cansado de conocer mujeres de mentes vacías, cuerpos exuberantes, maquillajes, ciegas pasiones, besos rotos, camas sin abrazos………. Y di un vuelco a mi vida con alguien totalmente diferente.

Solíamos caminar desnudos por la arena, para sentir el sabor del mar cuando bailaba en nuestros pies, mientras nos saludaban las gotas que se abrazaban a nuestros cuerpos. Vivíamos despreocupados; atendiendo solo al sol, al viento, a las estrellas, a la lluvia y a la luna.
Una de las cosas que más nos importaba, era el hecho de amarnos en complicidad con la naturaleza, saciando nuestro deseo contenido tras tantos años de espera.
Nos unían un cúmulo de circunstancias, que al convertirlas en amor nos producía fantasía, rebeldía, juego, ilusión e imaginación.
Nuestros besos eran de nuevo eróticos, apasionados y muchas veces prohibidos. Mis manos, acariciaban todo su cuerpo sin respetar absolutamente nada a su paso, mientras que su excitación era una verdadera ola de fuego que lo envolvía todo de deseo. El amor que nos demostrábamos lo aceptaban nuestras almas y nuestros alterados cuerpos.
Las gotas de nuestro sudor nos bañaban totalmente de satisfacción, y eso era algo que siempre habíamos soñado. Cuando nos mirábamos de frente, nos comprometíamos a que nunca más nos separaríamos. Nuestros cuerpos tenían tantas cosas que decirse, que no éramos nadie para impedirlo.
No existía una mirada tan segura y una voz tan sensual como la suya en aquel tiempo. Incluso me sentía observado hasta cuando ella removía su café con leche, inmersa en una conversación que ni siquiera le interesaba, pero que sin embargo, se enteraba de todo. – Nunca – se atrevió a mirarme a los ojos durante más de cinco segundos, se conformaba con robarme la mirada perdida y tratar de llamar mi atención.
Los domingos por la mañana, después de estar sumergidos bajo las gotas de una ardiente ducha y un rico desayuno, nos dedicábamos a afrontar nuestros miedos, inquietudes, amores, fobias, sugestiones, pasiones, secretos, misterios, etc. Hasta alcanzar a nuestros yo interiores para juntarlos en uno solo.
Llegamos a comprender que nuestras vidas avanzaban velozmente y no nos deteníamos ante nadie.
No sabíamos si el amor existía o no, pero según dictaba el diccionario de la real academia de la lengua española, parecía que estábamos viviendo algo parecido.

Fueron muy pocas las veces que la pude ver vestida de blanco, pero nunca hice nada por conservar ese color en su ropa…y se me escapó.

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